Un día no muy lejano, me enseñaron a desconfiar
a no saber de nadie
porque nadie dice realmente la verdad.
Un día decidí ser yo misma aunque de segundos se trate,
aunque sea de ida y vuelta
prometí quedarme conmigo y nada más.
Un día quise, y otro día deje de querer,
quise dejar espacio en mi para otra persona
y de ahí se aprende.
Un día cualquiera sea oscuro, gris o blanco
sé que me sentiré libre
y me pasaré la vida gritando al mundo
que dejen siempre la puerta abierta
porque todo viene y todo va,
le escribiré a la gente para contarles
que esto que llamamos vida es un camino sin paradas
aunque nos atraiga eso de hacer parones en el mismo sitio,
pero eso ya tiene nombre y son piedras,
lo que hay que aprender es que las piedras no se mueven
siempre van a ser piedras y nunca van cambiar ni de lugar ni de forma.
Un día especial es todos los días,
y quien no lo sepa considerarlo piedra.
Porque no existen días malos solo tropiezos con piedras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario