Las cosas han cambiado.
Los días son un poco más largos, la batería del móvil se conserva, los descansos contigo ya no existen...
Hablo de mí sin ti. Hablo de la rabia que me consume por dentro cada hora que pasa. Hablo para mí, hablo tan bajito que nadie va a conseguir entenderme.
Son tus cambios de opiniones, son los diferentes significados que le das a tus pensamientos, a tus palabras.
Y es que me pregunto, si alguien puede llegar a ser tan egoísta, si de verdad mereces la pena, si alguien puede llegar a decir no a algo que quiere.
¿ La respuesta ? Simplemente que no todo es lo que parece, las palabras no pesan nada y terminan borrándose del mapa. Ya sabemos la pena que da que se sepa lo que de verdad llegaste a necesitar a una persona cuando esa persona ya no está, pero más triste aún es conocerla y aún sabiendo que la necesitas huir como un cobarde de todo aquello que antes nombrabas tanto, tan solo para ascender en tu ego, en tu orgullo, en la mierda en la que piensas y de la que nunca sales. Pena me da saber de ti que sigues en ese bucle cerrado y pena te tendría que dar a ti que yo no vaya a sacarte.
Eres como un perrito que se muere porque lo saquen a pasear y le da igual quién tire de la cuerda.
Me reiré cuando te pierdas y eches de menos que alguien se preocupe por ti, cuando te des cuenta de donde tenias tu hogar y ahora solo tienes unas cuantas esquinas en la calle.
Grises mis días de ahora, pero fuerte mi interior que sabe esquivar bucles como el tuyo.
Seguiré soñando cosas bonitas durante un tiempo, ahí no puedo cambiar nada. Seguirás existiendo pero solo en lo inconsciente. Basta bien tanto recordar acabara conmigo, quizás sera verdad que la utilidad del pasado es quedarse atrás.
Tomé una dirección equivocada, no me arrepiento de nada porque muchas de las cosas desde hace 6 meses las volvería a vivir tantas veces pudiera, pero reconozco que estos errores me sirven como una enseñanza.
Ahogo mis penas, porque ya no queda nada, y mira que dicen que quien nada no se ahoga. Pero esta vez, ha sido un : " Tocado y hundido ".
Y yo una vez que se ha hundido lo olvido.
Después de estos días sintiéndote cerca, espero a que vengan esos días en los que otro nombre borre el tuyo y se de alguien que puede hacerme reír en lo bueno y en lo malo.
Comenzaré por no cerrar puertas porque ahora soy yo la que comienzo a correr, y de una cosa si estoy segura y es que corro en dirección contraria a tu camino, porque aunque me muera de ganas de ver como me dedicas un par de palabras ( aunque sea la mayor tontería ) y de poder escribirte como una loca, estar tan cerca como lejos estamos.... pero ya te he dicho que esa chica se esta dispersando, (no) está ya.
Y por eso te dedico mis últimas palabras:
" La luna en una taza de café "
" Mis manos también echan de menos tus manos"
" Mis dientes echan de menos tus orejas que nunca llevaban pendientes"
" Mis manos echan de menos tu piel "
" Mis manos echan de menos tu pelo y tu cuello "
Por eso me gustaría verte para saber que se siente cuando no estas.
No puedo negar(te)(me) que tengo la capacidad de echar(te) de menos, o de querer(te).
Esa capacidad que tenemos y que odiamos tanto en algunos momentos.
Fin.