Solo una vez, con una vez, bastó por mucho tiempo. Tu lo sentías y yo lo sabía, ¿ qué más debía pedir ?
Eramos listos, hacíamos nuestro cada palabra, cada gesto, cada detalle nuevo. Eramos generosos, nunca nos escondimos, nunca escondimos nuestro cariño a nadie, tu eras yo, yo era tú. Bancos, farolas, callejones, portales, parques, arco iris ... todo aquello por lo que pasábamos lo arrasábamos. Quedaste en mí un gran recuerdo, un gran recorrido que no dejé de seguir por mucho tiempo, se puede decir que dejaste una pequeña huella en mí. Se puede decir que aún respeto tu recuerdo, y se puede decir también que lo que un día fue tuyo, lo que un día viví contigo, es para ti y no se comparte con nadie. Me lo quedo para mí. Firmamos papeles de nuestro pasado, que aún desteñidos siguen estando encima de la mesa de mi habitación. Aún tengo pegado a mi un imán con el que nos unimos aquel día... aún tienes aquí tus cosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario