Ignoraba el calor de la gente, las sonrisas cómplices. Ignoraba cualquier síntoma de sentimiento.
Ignoraba al mundo y creía haber conocido el mejor sitio, mis cuatro paredes, mis despreocupaciones, mis " me da igual "... Ignoraba hasta que conocí otro sitio mejor, tus cuatro paredes, tu persiana bajada y la luz apagada, lo conocí entre mantas en pleno invierno y con ventilador y poca ropa también en verano. Conocí el respirar a pleno pulmón a un tiempo escaso. Crecer y madurar, y seguir siendo tan pequeña cuando se trata de jugar contigo, jugar a comernos la boca, jugar con eso de las cosquillas, jugar a verte sonreír, jugar sin miedo a perder porque siempre me sentía ganadora, jugar contigo y únicamente contigo, no jugar por matar el tiempo sino por tener tiempo contigo, jugar sin discutir las normas porque tan solo conociendo los jugadores, me basta. Malditos " me da igual " , maldito añoro hacia esa ignorancia cuando a día de hoy tanto conocer me duele cada día, y que puta la sonrisa que sigo viendo y todavía muero de amor. Hay tantas putas, ganas, que a veces les da por juntarse con los recuerdos, ese magnifico As que todo sentimiento se guarda bajo la manga, y es que cuando se juntan mi frenos temen no frenar, no frenarme.
Tanto amor para tan poca boca.
Tanta ignorancia, tan ignorante era,
que el karma del amor me devolvió la ostia.
Y vuelvo a ser mía de mi.
que el karma del amor me devolvió la ostia.
Y vuelvo a ser mía de mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario