Mi mundo paralelo.
Podemos avanzar y crear nuevas normas. Deberíamos frenar estas actitudes de críos, y quedarnos
con lo que desde aquel día todavía conservamos, las ganas.
Esas ganas con la que nos miramos. Esas ganas con las que nos besamos.
Esas malditas ganas que nos arrebatan nuestros enfados y nuestras tonterías.
Esas malditas ganas que han echo que aún siga aquí.
Y es que a la hora de ponerse a pensar, no hay sentimientos que nos rodeen, no ha habido ningún te quiero
por parte de ninguno, y sinceramente lo prefiero así. No quiero engaños ni compromisos.
Quiero que nos busquemos, y que nos demos cuenta nosotros mismos de lo que va pasando, vamos
pensando, y en lo que vamos buscando.
Simplemente quiero que nos perdamos entre tantas ganas, y repetir tantas veces deseemos.
Sin cuestión de orgullos ni mierdas, simplemente ganas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario