¿ Puede ser cualquiera esa persona que de un día a otro te sorprenderá ?
Nunca conoces a nadie por completo, y menos en una semana. Supongo que lo atrevido del amor en realidad es el morbo de ir conociendo cosas nuevas de esa persona, la curiosidad que vas sintiendo cada día con más impaciencia de saber. Todo esta en manos del azar, el apostar si le gustará lo dulce o lo salado, si prefiere el blanco o el negro, si le gusta más la carne o el pescado... Por eso ese comienzo es el que empiezas a recordar a medida que todo va siendo rutinario, por que contiene esa chispa que consigue la ilusión, el sorprender... El atreverte a llevarle una bandeja para desayunar, en la que lleve 15 cosas diferentes para desayunar, y así ir conociéndole mejor, consigues sorprender y conocer mucho mejor. Quizás no siempre hay que contarlo todo y así seguir conservando ese morbo entre uno y otro. Ya que no todo el amor se basa en una relación en la que ambos sepan y conozcan completamente al otro, para mí esa es una relación muerta, y creo que el ser humano siempre tiene esperanzas de seguir a delante porque sabe que no todo lo ha visto y que todavía no sabe ni la mitad de todo lo que conoce. Esa, esa es la razón por la que nos implicamos tanto en ir descubriendo lo que de verdad nos interesa. Rápido o lento, eso ya es decisión de uno mismo, pero no es mejor el que más rápido va si no el que más aprovecha el tiempo. No el tirarse de golpe a la piscina, si no al revés, ir metiendo poquito a poco una parte más en el agua, probando todas las sensaciones que llevan desde que metes la punta del dedo gordo del pie, hasta el último pelo de la cabeza. ¿ A quién le gusta perderse el momento en el que se te ponen los pelos de punta ?
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